Homicidios y defunciones en CDMX: hagamos las preguntas correctas (primera parte)

Por Céline González (@celinefa) y Sandra Ley (@sjleyg) | Nexos

Buena parte del último trimestre del año pasado se nos fue en debatir[1] sobre la disminución de homicidios y el aumento de defunciones ‘no determinadas’ en la Ciudad de México. Aún no tenemos una explicación contundente de estos fenómenos, pues gran parte de las preguntas sólo pueden ser respondidas por las autoridades fiscales, forenses y de salud de la ciudad. Sin embargo, este texto, dividido en dos partes, espera abonar al entendimiento de lo que hay detrás de estas tendencias y, sobre todo, demostrar la legitimidad y pertinencia de los esfuerzos colectivos que distintas organizaciones están haciendo para exigir una mayor rendición de cuentas sobre el fenómeno de homicidios que aqueja al país desde hace décadas[2].

Para esta primera entrega, proponemos empezar por conocer los datos abiertos de defunciones publicados por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi), para así adentrarnos al caso de la Ciudad de México durante el gobierno de Miguel Ángel Mancera. En la segunda entrega, analizaremos con mayor detenimiento las causas de defunciones en el gobierno de Claudia Sheinbaum y los perfiles de las personas de las categorías que más se han incrementado en la categoría de ‘no determinadas’.

Cómo entender los datos sobre defunciones

Los datos sobre defunciones que recopila y sistematiza el Inegi provienen de los certificados de defunción emitidos por la Secretaría de Salud (SSA) y llenados por los servicios médicos, institutos forenses, y agencias del ministerio público. Incluyen información diversa: el lugar de registro y ocurrencia, la edad y sexo de la persona registrada y la causa del deceso mediante la Lista Mexicana para la Selección de las Principales Causas de Mortalidad, así como la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas Relacionados con la Salud CIE-10. Sobre esta última clasificación es importante entender ciertos detalles.

La clasificación CIE 10 es un listado internacional de causas de morbilidad y mortalidad que permite tener estadísticas en salud confiables y comparables entre distintas regiones geográficas, ya sea entre países o entre municipios de un mismo país. Es decir, proporciona un lenguaje en común con más de 12 mil subcategorías de causas de muerte.

En el capítulo de la clasificación CIE 10 sobre causas externas de morbilidad y de mortalidad se encuentran codificadas las defunciones por ‘accidente’, ‘agresión’ (homicidio), ‘lesiones intencionalmente autoinfligidas’ (suicidio) y ‘evento de intención no determinada’ (no determinado). Cada una de estas categorías están divididas en subcategorías detalladas sobre la causa de defunción, según codificadores del CIE-10, como mostramos en la Tabla 1.



(Los datos de la Dirección General de Información en Salud (DGIS) fueron consultados aquí)


Para cada una de estas subcategorías detalladas sobre la defunción, se registran también: 1. la intencionalidad del evento –accidente; agresión (homicidio); autoinfligido (suicidio); o no determinado–; 2. el lugar en donde sucedió el evento –vivienda; en calles y carreteras; área industrial; comercio y área de servicios, entre otros–; y 3. el medio por el cual ocurrió –arma de fuego; objeto cortante; fuerza corporal; drogas; productos químicos, entre otras–. Para mayor comprensión, la Tabla 2 ilustra tales elementos para una agresión (intencionalidad) con disparo de arma corta (medio) en calles y carreteras (lugar), la cual queda clasificada bajo el codificador X934 del CIE 10.



Una vez asentadas las bases para entender los datos de defunciones, profundizaremos ahora en las tendencias observadas para estos distintos rubros y atributos asociados a las defunciones ocurridas en la Ciudad de México[3]. Al respecto, es preciso referir que una señal fundamental para analizar anomalías en los datos es observar cambios bruscos en las líneas de tendencia. Generalmente, los datos de defunciones deberían seguir líneas de tendencias más o menos constantes en el tiempo, a menos que haya un cambio externo ‒un fenómeno natural, una política pública implementada, una normativa aplicada, cambios en la metodología o categorías, etcétera. Hay que identificar esos cambios.

Lo que sabemos sobre las tendencias de defunciones en la Ciudad de México en la última década

Para un primer análisis de las defunciones en la Ciudad de México consideramos el periodo 2012-2022. El conjunto de datos los mostramos en la Figura 1.



Un primer elemento a destacar es que las defunciones por causa de ‘enfermedad’[4] constituyen la primera causa de defunción en la Ciudad de México. Éstas siguen una tendencia constante hasta 2019, para comenzar a incrementarse de manera muy pronunciada durante el periodo 2020-2021, principalmente como resultado de la pandemia por covid-19. Adicionalmente, las categorías de ‘accidentes’, ‘homicidios’, ‘no determinados’, y ‘suicidios’ se encuentran apiladas al final del eje vertical debido a la alta incidencia de ‘enfermedades’.

Dada la prevalencia de defunciones por enfermedad, eliminamos esta categoría al avanzar en el análisis. En la Figura 2 nos acercamos al resto de las categorías. Se destacan tres elementos. Primero, el crecimiento de defunciones ‘no determinadas’ no sólo ocurrió bajo el gobierno de Claudia Sheinbaum (2018 a 16 de junio 2023); también es visible en el de Miguel Ángel Mancera (2012-2018). Este grupo de defunciones, sin embargo, cayó estrepitosamente durante el periodo 2019-2020. De ahí que nos parezca relevante no centrarnos únicamente en el periodo más reciente de Sheinbaum. Segundo, el primer proceso de crecimiento de defunciones por causas no determinadas (que inicia en 2012) se acompaña por un decremento de defunciones por accidentes y suicidios, categorías que muestran un incremento nuevamente a partir de 2019. Tercero, los homicidios tienen una tendencia relativamente constante (con ligeros aumentos en 2016 y 2018) hasta 2020, cuando caen notablemente y vuelve a haber un crecimiento igualmente evidente de defunciones por causas no determinadas.



Nota metodológica: dado que en el registro se eliminó la categoría de ‘secuelas’, nuestros datos difieren a la baja por una o dos defunciones en algunos años en ‘no determinados’ y ‘accidentes’.

Con el fin de analizar cuáles son causas específicas dentro de la clasificación CIE-10 que han disminuido o se han incrementado en los gobiernos de Miguel Ángel Mancera y Claudia Sheinbaum, procedemos ahora a una revisión más detallada de las tendencias más sobresalientes de cada periodo.

Una mirada profunda a las causas de muerte en la Ciudad de México

Segmentamos nuestro análisis entre los dos gobiernos y observamos lo ocurrido dentro de cada una de las cuatro grandes categorías de causas de defunciones, exceptuando enfermedades. En particular, nos centramos en las diferencias de frecuencias entre años (t y t-1) dentro de las cinco causas detalladas de la lista CIE-10 (subcategorías) que más habían disminuido y que más habían aumentado en ambos gobiernos. La idea detrás de este análisis es poder identificar los principales tipos de eventos que podemos asociar con los aumentos y disminuciones, según el periodo, en las categorías de defunciones no determinadas, por homicidios, por accidentes y por suicidio. Los gráficos que a continuación presentamos muestran en barras verdes los crecimientos frecuenciales entre un año y otro, junto con barras rojas que representan los decrecimientos entre años consecutivos igualmente. Segmentamos el análisis por administración porque, como lo muestra la Figura 2, las tendencias de causas de muerte son distintas en cada periodo.

Defunciones en el gobierno de Mancera (2012-2018)

En el periodo 2012-2018 llama la atención el aumento de defunciones por causas no determinadas (pasando de 467 a 1,923), acompañado de un ligero aumento de homicidios (de 1,086 a 1,457), y una disminución tanto de accidentes (de 1,825 a 1,060) como de suicidios (de 423 a 228).

Como lo muestra la Figura 3, encontramos que la categoría de defunción (Y244) por “disparo de otras armas de fuego, y las no especificadas, de intención no determinada en calles y carreteras” es la que más contribuye al aumento de defunciones por causas no determinadas en 2017, año con el crecimiento más pronunciado en este tipo de defunciones: de 15 a 228. Cabe señalar que las defunciones con armas de fuego en lugar no determinado figuran como la quinta causa con mayor crecimiento entre 2012 y 2017. Sin embargo, para el conjunto del gobierno de Mancera, la categoría con crecimiento constante, año tras año, es la de defunciones para las cuales no tenemos ningún tipo de información (Y349). Es decir, efectivamente, para la mayor parte del periodo 2012-2018 no sabemos nada sobre la causa de muerte. Para otros casos, si bien no se determina el tipo de medio utilizado, al menos sí sabemos que murieron en calles y carreteras (Y344) o en vivienda (Y340).



Esto genera varias preguntas. La principal: ¿por qué no tenemos información alguna de gran parte de las defunciones bajo el último año del sexenio de Mancera? Sobre los decesos asociados con armas de fuego tampoco se sabe gran cosa; se desconoce, de entrada, su intención (accidente, suicidio u homicidio).

Uno de los argumentos que se han planteado en la reciente discusión es que se podrían estar reclasificando homicidios en la categoría de ‘no determinados’. Eso nos lleva a analizar las cinco principales causas de defunción con mayores decrementos en la categoría de homicidios, y que mostramos en la Figura 4. Nos interesa particularmente el periodo de 2015 a 2018, cuando se observa un incremento inicial en la categoría de ‘no determinado’. Las dos principales causas de homicidios con mayor decrecimiento no nos dan mayor información sobre los medios utilizados (Y094 y Y099). Se destaca, además, el uso de armas de fuego como tercera causa de homicidio (Y954).

Este último dato, aunado a la prevalencia de defunciones no determinadas con arma de fuego, enfatiza la necesidad de regular el uso de armas, independientemente de si son utilizadas en homicidios o no, como lo han referido ya distintos trabajos académicos y organizaciones. Adicionalmente, es preocupante que tanto para el rubro de defunciones ‘no determinadas’ como ‘por homicidio’ desconocemos los medios utilizados, abriendo preguntas sobre los criterios detrás de la clasificación por parte de las autoridades forenses, fiscales y de salud.



Dado el decrecimiento de muertes por accidentes en el gobierno de Mancera (en contraste con el crecimiento de defunciones no determinadas), en la Figura 5 examinamos las cinco principales causas de tales defunciones. En general, encontramos una reducción más pronunciada de muertes de peatones lesionados en distintas formas de transporte (probablemente como resultado de una serie de cambios de políticas de movilidad y tránsito que se implementaron desde el gobierno de Marcelo Ebrard y continuaron bajo Miguel Ángel Mancera), seguida de defunciones por el sismo de 2017. Observar estos patrones nos despeja dudas sobre problemas de clasificación que pudieran igualmente explicar el aumento de defunciones ‘no determinadas’.



Finalmente, la Figura 6 muestra que las lesiones autoinfligidas intencionalmente por ahorcamiento, estrangulamiento o sofocación son las dos principales causas detrás de decrecimiento en la tendencia de suicidio en la Ciudad de México en el sexenio de Mancera. Si bien escapa de los objetivos de este texto un análisis al respecto, cabe señalar que durante estos años se impulsó un programa para prevenir suicidios en la CDMX, enmarcado en una estrategia interinstitucional de la Secretaría de Salud local, ISSSTE, IMSS, Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz y de Servicios de Atención Psiquiátrica de la Secretaría de Salud federal. Igualmente, estos resultados pueden despejar algunas dudas sobre problemas de clasificación que hayan conducido al alza de defunciones ‘no determinadas’.



Conclusiones

Una primera respuesta que nos dan los datos sobre defunciones de la Ciudad de México es que, como se muestra en la figura 2, las defunciones ‘no determinadas’ se incrementaron tanto con Miguel Ángel Mancera como con Claudia Sheinbaum, por lo que no deberíamos atribuir este incremento a un solo gobierno. Tanto las autoridades fiscales, forenses y de salud del gobierno de Mancera y de Sheinbaum deben rendir cuentas y transparentar la manera en la que se clasifican (y se clasificaron) las defunciones violentas y accidentales de la Ciudad de México.

Por otra parte, un análisis detallado de las subcategorías que más contribuyeron a los descensos en ‘accidentes’ y ‘suicidios’ despejaron algunas dudas sobre posibles coincidencias entre las subcategorías, además, de que identificamos algunas políticas públicas que pudieron contribuir a su descenso.

Por último, cuando nos adentramos a las subcategorías de la clasificación CIE-10, observamos que aquella categoría que más contribuyó año con año al crecimiento de defunciones ‘no determinadas’ es la subcategoría Y349 ‘evento no especificado, de intención no determinada, en lugar no especificado’.

Dado que los registros de defunciones ‘no determinadas’ sobrepasa el registro de defunciones por ‘homicidios’, ‘accidentes’, y ‘suicidios’ para el periodo 2012-2021, quedan muchas dudas que se detallarán en la segunda parte.


[1] Algunos de los artículos que han atendido esta controversia: Romero Rocha, Vanessa y Carlos A. Pérez Ricart (7 de noviembre del 2023). “¿Esconde el gobierno de la Ciudad México el número de homicidios?”. Nexos, Paz y Seguridad; Pérez Correa, Catalina (7 de noviembre del 2023). “Los muertos que no cuentan”. El Universal; Ramírez Guillén, Quetzali y Andrés Ruiz Ojeda (14 de noviembre del 2023). “Más preguntas que respuestas: homicidios y muertes por otras causas en CDMX”. Nexos, Blog de la Redacción; Pérez Esparza, David y Andrés Sumano Rodríguez (28 de noviembre del 2023). “La Ciudad de México no sabe de qué muere su gente”. Nexos. Blog de la redacción.

[2] México Unido Contra la Delincuencia (MUCD) (7 de diciembre del 2023). “Crisis de homicidios atraviesa tres sexenios mientras la información disponible se reduce”. Comunicado de prensa; Programa de Seguridad Ciudadana-Ibero (1 de diciembre del 2023). Presentan en la IBERO propuestas concretas para reducir índice de homicidios en México. Comunicado de prensa.

[3] Una hipótesis que se ha planteado es que se van a tirar los cuerpos de las víctimas a otros estados cercanos a la Ciudad de México, como Estado de México y Morelos. Los datos sugieren que la abrumadora mayoría de las defunciones que ocurren en la Ciudad de México se registran en la Ciudad de México, por lo que no se comprueba dicha hipótesis con estos datos.

[4] Este análisis está centrado en analizar las muertes por defunciones violentas y accidentales, por lo que no se realizará un análisis más detallado sobre las categorías que integran este grupo de defunción. Como parte de un análisis separado, sería relevante estudiar de manera más detallada la categoría de enfermedades para analizar qué tipo de enfermedades crecieron y decrecieron durante la pandemia por covid-19.