El Instituto de Estudios de la Hacienda Pública tiene atributos para funcionar como voz autorizada en el debate sobre finanzas públicas

  • Creemos que el nuevo instituto, orientado a apoyar técnica y analíticamente al trabajo legislativo, tiene atributos y mandatos que coinciden con las características básicas que debe tener un Consejo Fiscal.
  • El Consejo Fiscal es una figura que desde hace cerca de cuatro años promovemos, junto con las organizaciones del Colectivo por un Presupuesto Sostenible (Colectivo Pe$o).
  • Ahora toca seguir de cerca el proceso de transición hacia el nuevo instituto, la definición de su estructura orgánica, de su ley y normatividad.

Ciudad de México, a 6 de noviembre de 2020

Tras una larga campaña por parte de México Evalúa y otras organizaciones especializadas en el estudio de las finanzas públicas que puso en evidencia la falta de discusión profunda y análisis serio de los paquetes económicos que cada año se presentan en el Poder Legislativo, y a mitad de una época en la que México enfrenta los más grandes desafíos en finanzas públicas de su historia moderna, el 4 de noviembre pasado la Cámara de Diputados aprobó un decreto que reforma diversas disposiciones de la Ley Orgánica que regula al propio Congreso, y que da pie a la creación del Instituto de Estudios de la Hacienda Pública.

Dicho instituto se conforma como una nueva instancia de apoyo técnico y analítico para el trabajo legislativo y, junto con otros dos institutos —de Estudios Parlamentarios y de Estudios para el logro de la Igualdad de Género—, surge de la compactación de cinco centros preexistentes[1].

El decreto establece que se tratará de un órgano de alta especialidad, cuyo objeto será coadyuvar en el ejercicio eficaz de las facultades constitucionales del Congreso de la Unión en las materias hacendaria y presupuestaria. Señala, además, que tomará sus decisiones de forma objetiva, con transparencia metodológica, apartidista e independiente, así como con una visión estratégica a largo plazo de la política fiscal y el desempeño integral de la economía.

Las personas que formarán parte de este Instituto de Estudios de la Hacienda Pública serán servidores públicos, con perfiles académicos especializados en la materia. Su estructura orgánica, atribuciones y lineamientos para su operación y funcionamiento, estarán definidos en su propia ley, así como en las metodologías y normatividad emitida por el instituto.

En México Evalúa juzgamos que esos atributos y mandatos coinciden con las características básicas que debe tener un Consejo Fiscal, figura que desde hace cerca de cuatro años promovemos, junto con las organizaciones del Colectivo por un Presupuesto Sostenible (Colectivo Pe$o) y numerosos aliados de los sectores político, académico y social, como una pieza clave para una buena toma de decisiones en política fiscal en nuestro país.

Los consejos fiscales alrededor del mundo se han definido como organizaciones de carácter técnico con capacidad de monitorear, evaluar y proyectar las finanzas públicas (ingreso, gasto y deuda pública) de manera objetiva y profesional.

México Evalúa ha presentado insistentemente evidencia de que la existencia de un Consejo Fiscal puede promover una mejor disciplina fiscal en los países y ayudar a fortalecer el diseño del presupuesto. Pero si y sólo si tiene un diseño adecuado, basado en dos rasgos: 1) que sea independiente de la influencia política (apartidista), y 2) que tenga voz en el debate público sobre temas fiscales, reforzada con presencia en los medios para poder presentar sus hallazgos y análisis.

Lograr el consenso político necesario para normar ese diseño básico no era tarea fácil. Por eso fue excepcional la iniciativa presentada por la diputada Soraya Pérez Munguía[2], integrante del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, y que se logró aprobar con el apoyo del diputado Mario Delgado Carrillo, de la fracción de Morena.

Ahora toca seguir de cerca el proceso de transición hacia el nuevo instituto, la definición de su estructura orgánica, de su ley y normatividad. Un asunto especialmente delicado es la selección de los candidatos a formar parte de él; el proceso debe ser transparente y realizarse a través del Servicio Profesional de Carrera. Estos ciudadanos y ciudadanas deben ser verdaderos expertos en los temas, capaces de alzarse como voces intelectuales de las finanzas públicas y de aportar soluciones e ideas novedosas para mejorar la hacienda pública de los tres niveles de gobierno.

Por último, creemos que merecen reconocimiento Alfonso Ramírez Cuéllar, Porfirio Muñoz Ledo, Erasmo González, Marta Tagle, Marcela Torres, Minerva Hernández, Vidal Llerenas Morales y Juan Carlos Romero Hicks, actores políticos que apoyaron desde un inicio la propuesta de creación de un Consejo Fiscal.


Para más información o solicitud de entrevistas, favor de contactar a Cynthia Castañeda, coordinadora de comunicación de México Evalúa, en el teléfono celular 55 23 02 9582 en el correo cynthia.castaneda@mexicoevalua.org        


[1] Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP), Centro de Estudios de Derecho e Investigaciones Parlamentarias, Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública, Centro de Estudios para el Desarrollo Rural Sustentable y la Soberanía Alimentaria, y Centro de Estudios para para el Logro de la Igualdad de Género.

[2] https://yomesumo.mexicoevalua.org/acciones/iniciativa-por-la-que-se-expide-la-ley-que-crea-el-instituto-de-estudios-de-la-hacienda-publica-de-la-camara-de-diputados#:~:text=El%20Instituto%20Estudios%20para%20la,p%C3%BAblico%20y%20deuda%20en%20el