Subsidios sin destino ¿rehén político?

Identificar geográficamente a los beneficiarios de todos programas y los subsidios del gobierno es una obligación de transparencia señalada en la Ley de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria (LFPRH[1]).  Sin embargo, en los planes de gasto el 75% de éstos recursos el Gobierno federal es opaco. Es decir, no podemos conocer el destino de 477 mil millones de pesos y, por lo tanto, si llegarán o no a la población objetivo y, si efectivamente, contribuirán a mejorar su bienestar.

Para 2020 se planea transferir más recursos en subsidios respecto a lo aprobado en 2019. La bolsa asciende a 631 mil millones de pesos, ¿serán para el bienestar o para las clientelas de la nueva administración?

Existen dos tipos de programas de subsidios del Gobierno federal, aquellos sujetos a tener reglas de operación (programas S) y aquellos que no están obligados por ley (“Otros subsidios” programas U). Para 2020 se propone incrementar el presupuesto en “otros subsidios” (+32mmdp) y disminuir el presupuesto en los sujetos a reglas de operación (-38mmdp), respecto a lo aprobado en 2019.[2]

Los programas de subsidios (S y U) en el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) no cumplen adecuadamente con la clasificación geográfica. Lo podemos saber porque en el 90% del presupuesto de los programas de subsidios sujetos a reglas de operación -S[3]– y el 68% de los programas “otros subsidios-U[4]”, se clasificaron en la en la Ciudad de México o no cuentan con la distribución geográfica; 205 mil mdp -S- y 272 milmdp –U-, respectivamente.

La Ciudad de México concentra el 7% de la población del país, sin embargo, en más de la mitad del total del presupuesto 2020 para programas de subsidios federales, se usa la clasificación geográfica de la capital. No es algo nuevo pero se agudiza la práctica.

En los últimos años, se ha incrementado el porcentaje del presupuesto propuesto y aprobado de los programas sujetos a reglas de operación (S) y de “otros subsidios” (U) en la Ciudad de México.

El presupuesto se aprueba en la capital, pero se gasta en otro lado. Gran parte del presupuesto se eroga en otras entidades federativas y una vez erogado se reporta su distribución geográfica. Para 2020, el presupuesto de estos tipos de programas representa 72% (S) y 47% (U) para la CDMX del total de sus presupuestos, mientras que en 2012 este era 37% y 26% respectivamente.

Para fondos y fideicomisos también se aplica. Algunos programas de subsidios depositan los recursos en fondos y fideicomisos y utilizan la clasificación geográfica de la CDMX en su presupuesto, a pesar que ahí no se realiza su gasto. El Seguro Popular es un ejemplo. Con la información disponible no es posible conocer el plan de gasto de estos fondos ni dónde se planea realizar el gasto.

“No distribuible geográficamente (NDG)”, es la etiqueta de 124 mil millones de pesos. En el PPEF2020 el 17% del presupuesto de programas S y el 21% del presupuesto de programas U tienen esta clasificación.

Los recursos no distribuibles geográficamente disminuyeron respecto a lo observado en 2012, cuando eran 36% para programas S y 35% para programas U.

Parece buena noticia, sin embargo, al mismo tiempo se incrementó lo distribuido en la CDMX, y este aumento no corresponde al gasto ejercido en esta localidad de manera histórica.

Si súmanos NDG más lo aprobado o en CDMX en 2012 y lo comparamos con lo presupuestado para 2020, tenemos un incremento de 26% real (100 mil millones de pesos).

[1] Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria

[2] https://www.mexicoevalua.org/numerosdeerario/inversion_fisica/ Para más información respecto al presupuesto ejercido y aprobado para cada tipo de programa de 2008 a 2020.

[3] Por su modalidad presupuestaria S: Sujetos a reglas de operación

[4] Por su modalidad presupuestaria U: Otros subsidios