Números de Erario: gasto en salud de enero a noviembre de 2020

A un mes de tener la fotografía completa del comportamiento de finanzas públicas durante 2020, algo nos queda claro en lo concerniente al gasto en salud: el Gobierno cree que todavía es septiembre. O eso parece, pues el avance en la meta de gasto anual es apenas de 76%.

Fuera de bromas, el dato es dramático, sobre todo si tomamos en cuenta que estamos a mitad de la ‘segunda ola’ de contagios por covid-19, y los servicios de salud se encuentran al límite. Por lo demás, en el reporte de noviembre confirmamos otro dato preocupante: en el acumulado, la inversión física en salud va 29% por debajo del gasto aprobado.

Por último, este mes pusimos especial atención al Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud (FASSA), con el fin de descubrir cuántos recursos se han transferido a las entidades para hacer frente a sus particulares crisis sanitarias.  


  

¿Cómo avanzó el gasto funcional[1] en salud de enero a noviembre?

En el periodo los recursos ejercidos a través de la función salud abarcaron el 76% del presupuesto aprobado en el año. Los recursos erogados sumaron 516.3 mil millones de pesos (mmdp). Comparado con los recursos gastados en el mismo periodo del año anterior, el gasto en salud se incrementó 2.0% (10.4 mmdp).

Tan sólo en noviembre se gastaron 52.5 mmdp, 13% (6 mmdp) más que el gasto realizado en 2019. En el mes se vuelve incrementar el gasto funcional en salud mensual, en comparación con el año previo; esto es, después de ejercer un mayor gasto en julio y agosto con relación a 2019, en septiembre y octubre el gasto mensual fue menor al ejercido un año atrás.


¿Cómo gastaron las principales instituciones del sector salud[3] de enero a noviembre?

Como una forma de subsanar la falta de información oportuna y detallada por institución del gasto funcional en salud, en esta sección le damos seguimiento al gasto realizado por las principales instituciones, sin incluir el pago de pensiones y jubilaciones en el caso IMSS y el ISSSTE[4].

El gasto del IMSS, el ISSSTE, la Secretaría de Salud y el FASSA acumula hasta noviembre 551.6 mmdp, lo que representa el 77% del presupuesto aprobado anualmente. No obstante, esos recursos son 5.7% menores a lo que se tenía previsto gastar en el periodo; es decir, 33 mmdp no se ejercieron a través de las distintas instituciones de salud.

Hasta noviembre, es el ISSSTE la institución que más ha gastado en relación con su meta anual: 80%. Le sigue el IMSS, con 79%. En contraste, la Secretaría de Salud ejerció hasta noviembre sólo el 64% de los recursos aprobados: es la institución con menor avance en las metas anuales. Por otra parte, a través del FASSA se ha transferido a los estados el 91% del presupuesto anual.

Las principales instituciones de salud gastaron, hasta noviembre, de la siguiente manera:

  • A pesar de ser la institución con el mayor ejercicio de sus recursos, los 83 mmdp gastados por el ISSSTE estuvieron 13.5% (-13 mmdp) por debajo de la meta establecida en el periodo.
  • El IMSS ejerció en el periodo 266 mmdp; en relación con lo que tenía planeado gastar en el periodo se reportó un subejercicio de 3.5% (-9.6 mmdp).
  • El gasto de la Secretaría de Salud también fue menor a lo planeado: ejerció 109 mmdp de los 121 mmdp aprobados. Esto implica que 10% (-12 mmdp) de los recursos de esta institución no se ejercieron.
  • En contraste, las entidades federativas recibieron a través del FASSA 94 mmdp; este monto es 1% (1.2 mmdp) mayor que lo establecido en el calendario.


El FASSA a detalle

Los recursos transferidos a los estados para atender servicios de salud a través del FASSA (Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud) suman 94 mmdp en noviembre. Todas las entidades federativas recibieron más recursos en comparación con lo calendarizado a principios de año; en promedio, 1.5% más. Veracruz es el estado que más recursos adicionales recibió: 2.4% (147 mdp), mientras que la CDMX recibió únicamente 0.4% (15.9 mdp) más de lo planeado.

En comparación con 2019, se transfirieron 2.0% más recursos en el mismo periodo. De los 32 estados, 30 recibieron en promedio 2.2% más recursos, excepto Colima (disminución de 0.1% o -1.7 mdp) y Tamaulipas (de 0.4% o -12.3 mdp).


¿Cómo avanzó el gasto del sector salud específicamente en noviembre?

En noviembre se acumularon cuatro meses de recortes mensuales consecutivos en el gasto ejercido por las instituciones de salud y el FASSA. En julio de 2020 el gasto ejercido fue 2.6% mayor que el aprobado y, desde entonces, mes con mes las instituciones de salud en conjunto reportaron un menor gasto de lo previsto. Tan sólo en noviembre el subejercicio fue de 11.1% o -6.6 mmdp.

En conjunto, las principales instituciones de salud y el FASSA ejercieron en noviembre 53 mmdp; para el mes se tenía previsto que gastaran 60 mmdp. Así, el subejercicio reportado es de 11%, lo cual implica no ejercer 6.6 mmdp del presupuesto asignado en salud. Con relación a noviembre de 2019, el gasto fue 7% mayor (3.7 mmdp).

El recorte en el mes no se observó parejo en todas las instituciones. De hecho, el IMSS y el ISSSTE gastaron más de lo aprobado, y las transferencias del FASSA se encuentran en línea con el calendario. En noviembre, las instituciones de salud ejercieron el gasto de la siguiente manera:

  • El IMSS gastó 29.6 mmdp. Se tenía previsto que ejerciera 27.7 mmdp, por lo que el sobrejercicio fue de sólo 6.7% (1.9 mmdp). Desde julio la institución presentaba recortes en su gasto.
  • Este mes, la Secretaría de Salud tuvo el mayor subejercicio en lo que va del año. De los 13.9 mmdp aprobados, ejerció sólo 5.4 mmdp. El gasto no ejercido se traduce en un recorte de 61.2% del presupuesto aprobado, el equivalente a 8.5 mmdp.
  • El ISSSTE reportó un ligero sobrejercicio. De los 7.0 mmdp aprobados, gastó 0.1 mmdp más, es decir, los recursos erogados ascendieron a 7.1 mmdp.
  • Las entidades federativas recibieron a través del FASSA casi la totalidad del gasto calendarizado.


¿Cuánto gastaron las instituciones de salud en inversión física de enero a noviembre?

La inversión física en salud (que incluye inversión directa, subsidios, transferencias y aportaciones) aprobada en el año es de 20.2 mmdp. Hasta noviembre se han gastado 13.4 mmdp. Así, hay un avance de apenas 67.5% con respecto a la meta aprobada, y el subejercicio acumulado en el periodo asciende a 29% (-4.3 mmdp) con relación a lo que se planeaba ejercer.

Por institución, el gasto en inversión física en salud se realizó de la siguiente manera:

  • El ISSSTE acumula un sobrejercicio de 58.4%, superando por mucho el presupuesto anual aprobado. Hasta noviembre acumula un gasto de 2.6 mmdp, 0.8 mmdp más de lo aprobado en el año (1.8 mmdp).
  • El gasto en inversión física de la Secretaría de Salud acumulado fue de 4.9 mmdp. Reportó un avance de 93.6% con respecto al presupuesto anual. Acumula un subejercicio de 3.3% (-0.2 mmdp).
  • El IMSS es la institución que acumula el mayor subejercicio en este rubro. El gasto en inversión física pagado a noviembre fue de 5.8 mmdp, y reportó un avance de sólo 45.5% con respecto a la meta anual. El subejercicio acumulado equivale a no ejercer 52% del presupuesto aprobado en el periodo, es decir, a no gastar 6.3 mmdp.


¿Cuál fue el gasto en inversión física en noviembre?

Entre mayo y septiembre, el gasto en inversión física mensual se realizó por debajo de lo previsto para cada mes. En octubre vimos que esta tendencia se revertía. Sin embargo, en noviembre se vuelve a reportar un subejercicio en el IMSS, el ISSSTE y la Secretaría de Salud.

En noviembre, las instituciones de salud en su conjunto gastaron 0.5 mmdp de los 1.6 mmdp aprobados en inversión física. El gasto observado en el mes está en línea con el ejercido en años previos; no obstante, con anterioridad a la pandemia se aprobó un presupuesto aproximadamente cuatro veces mayor al ejercido en 2019; este incremento se aprobó para la Secretaría de Salud.

Por lo anterior llama tanto la atención que este mes la Secretaría de Salud reportara el mayor recorte en su gasto: 87% (-0.7 mmdp). Le siguió el IMSS, al subejercer 52% (-0.2 mmdp) del presupuesto aprobado. Por su parte, el ISSSTE gastó 42% (-0.08 mmdp) menos de lo calendarizado en el mes.


¿Qué observamos en el presupuesto de servicios personales?

En el reporte mensual, la SHCP indica que el gasto en servicios personales asciende a 230.6 mdp, con un aumento de 5.7% con respecto a 2019, debido a la contratación de recursos humanos para hacer frente a la pandemia. Analizamos a detalle el gasto en este rubro y, en efecto, este incremento se sostiene: incluso con relación al presupuesto aprobado el gasto en este rubro es 2.9% mayor.

Sin embargo, cuando analizamos el gasto en servicios personales por institución con relación al presupuesto aprobado, encontramos que el IMSS es la única institución que acumula un mayor gasto al esperado: 4.1% (7.3 mdp). En cambio, el ISSSTE y la Secretaría de Salud acumulan recortes en el rubro; es ésta última la que acumula el mayor recorte: 7.5% (-0.6 mdp).


[1] El gasto funcional en salud incluye el presupuesto de las Aportaciones a Seguridad Social, del FASSA, el IMSS, el ISSSTE, la Secretaría de Salud, la Secretaría de Marina y Defensa Nacional que tiene como objetivo la prestación de servicios de salud, productos, útiles y equipo médico, productos farmacéuticos, aparatos y equipos terapéuticos.

[2] El presupuesto aprobado del gasto funcional en salud, incluyendo el retiro extraordinario del Fideicomiso en Salud, fue de 680,109 millones de pesos.

[3] En los reportes mensuales de la SHCP el gasto funcional en salud no se puede desagregar por ejecutor. Por lo tanto, a partir de esta sección y en adelante se realiza el seguimiento del gasto neto total de la Secretaría de Salud, el IMSS y el ISSSTE sin incluir el gasto en pensiones y jubilaciones como un aproximado del gasto funcional en salud. Dentro del gasto analizado en esta sección y en las siguientes, se incluye parte del presupuesto de estas secretarías destinado a funciones de salud, ciencia, tecnología e innovación, coordinación de la política de gobierno y protección social.

[4] Pero en este gasto sí se incluye la clasificación funcional en salud y otras clasificaciones.