María Fernanda Ballesteros (@mfballe) y Ana Lilia Moreno  (@analiliamoreno| Animal Político

El 19 de agosto pasado, en el marco de la instalación del Consejo Nacional de Mejora Regulatoria, la comisionada Alejandra Palacios, de la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), describió algunas condiciones que entorpecen la competencia en los mercados de gas licuado de petróleo (GLP). En México estos mercados se caracterizan, dijo, por altos niveles de concentración y un aumento sustancial en los márgenes de ganancia, a partir de la liberalización de los precios en enero de 2017.

En 2016 la Cofece documentó que cinco grandes grupos económicos dominaban la distribución del GLP, con 48% del mercado. En un solo año ampliaron su participación a 53%. Además, a lo largo de 2018 los márgenes de ganancia para la industria aumentaron, en promedio, un 92%.

Tal comportamiento alcista no le pasó desapercibido al Banco de México, que en 2017 lo juzgó de anormal en un entorno de precios internacionales a la baja. Además, advirtió que los cambios en precios podrían implicar problemas de competencia económica.

Incrementos tan grandes en los márgenes de ganancia de los distribuidores se traducen, inevitablemente, en precios más altos para los consumidores finales. Hay que recordar que se trata de uno de los cinco productos con mayor peso en la canasta básica y el combustible de uso residencial más utilizado por los mexicanos, como mostramos en la siguiente gráfica.

En México, el 37% de los hogares viven en pobreza energética, es decir, destinan cerca del 10% de su ingreso a adquirir insumos energéticos. Por ello, la afectación al bolsillo de todos los consumidores, pero particularmente de los más vulnerables, es sustancial, y reclama acciones urgentes por parte del gobierno en todos sus niveles. De ahí la relevancia de impulsar políticas de competencia que puedan ayudar a reducir los precios para el consumidor.

Una misión para reguladores, gobiernos locales y empresas

El recién instalado Consejo Nacional de Mejora Regulatoria aprobó la creación de un grupo de trabajo para dar seguimiento a los hallazgos y recomendaciones de la Cofece, que se centraron en eliminar obstáculos a la competencia, sobre todo en la regulación municipal.

La Comisión propone la modificación de la normatividad, por ejemplo, eliminar requerimiento de permisos municipales para venta de GLP y homologar la obtención de permisos para instalación de infraestructura. Estas modificaciones, junto con otras medidas de mejora regulatoria, tienen el potencial de beneficiar a los consumidores más vulnerables, ya que el 10% más pobre destina 9% de su ingreso a la compra de GLP, mientras que el 10% más rico destina menos de 1%. El impacto es tal que un peso menos de margen para los permisionarios representa para la población un ahorro de $8,200 millones de pesos, según la propia Cofece.

En México Evalúa hemos insistido en el importante papel de la autoridad en materia de competencia económica. Queremos saber dónde y cómo la regulación de las autoridades, tanto federales como locales, está afectando al proceso de competencia y al consumidor final. Por ello, consideramos que además de las recomendaciones expuestas en el marco de este Consejo, se debe aprovechar la ocasión para discutir las recomendaciones que la Cofece hizo en su análisis de 2018: “Transición hacia Mercados Competidos de Energía: Gas LP”. Entre ellas destacan las dirigidas a la Comisión Reguladora de Energía (CRE), para que implemente mejores medidas de regulación en las diferentes eslabones de la cadena de producción.

¿Qué tipo de medidas? Ponemos dos ejemplos:

  • Comercialización. A julio de 2019, la CRE registra 74 permisos vigentes de distribución y comercialización de GLP, que conforme al Acuerdo A/005/2016 están sujetos a que el permisionario obtenga opinión favorable de la Cofece, en términos del artículo 83 de la Ley de Hidrocarburos (LH). Sin embargo, de acuerdo con la propia autoridad de competencia, son muy pocas las solicitudes que ha recibido para dar dicha opinión, por lo que sería oportuno conocer cuántos de dichos permisionarios ya se acercaron a la Cofece, ya que no hay información pública disponible que de cuenta de esta situación y no se conocen casos de suspensión de permisos por falta de opinión favorable. Esto, además del acuerdo A/030/2018 –por medio del cual la CRE comunicó que quedarán sin efectos las medidas de regulación asimétrica aplicables a Pemex en materia de comercialización de gas natural–, plantea complicaciones para que se resuelvan los problemas de competencia económica en los mercados de los dos tipos de gas. Vale la pena leer el posicionamiento al respecto de la Asociación Nacional de la Industria Química sobre dicha resolución.
  • Transporte y almacenamiento. La Cofece señala en su estudio que existe una subutilización de la infraestructura existente, por lo que recomienda a la CRE hacer cumplir la obligación de Pemex y de particulares para publicar la información sobre capacidad efectivamente utilizada, con el fin de facilitar la identificación de estos problemas de subutilización, así como para garantizar el acceso abierto a los ductos a todo el que lo requiera en términos de lo señalado en la ley.

La regulación asimétrica a Pemex es, según la LH, uno de los elementos clave para impulsar la competencia en el mercado de combustibles, ya que implica la concesión de la capacidad subutilizada de los ductos de la empresa productiva del estado a privados. Sin embargo, desde que se promulgó la reforma energética, la aplicación de la regulación asimétrica en materia de compartición de infraestructura no se ha podido concretar con éxito, por falta de acuerdos e información por parte de Pemex sobre cuánta capacidad liberar.

Necesitamos regulación más efectiva

La mesa de trabajo instalada en Consejo Nacional de Mejora Regulatoria es una oportunidad para que la Cofece y la CRE puedan discutir las áreas de mejora en la implementación de la regulación en materia de GLP. No hay que olvidar que el foco de la regulación del sector energético debe estar en el consumidor.

Para promover a través de la competencia económica precios accesibles a la población, la Cofece ha realizado un diagnóstico que es importante tomar en cuenta. La tarea pendiente es una articulación armónica entre autoridades responsables y actores interesados. La mejora regulatoria no termina con la creación (o eliminación) de normas. Depende, más bien, de su correcta implementación, y para ello la coordinación entre autoridades e interacción con industria y consumidores es fundamental.

En este juego, los reguladores económicos, como la CRE, deben rendir cuentas sobre los resultados regulatorios y sobre las medidas que se están tomando para llegar a ellos. Para bajar precios en el mercado GLP necesitamos una CRE involucrada y efectiva. La Cofece puede ayudar a la consecución de este objetivo.