Por Maximilian Holst, Alan López y Magda Ramírez

La inseguridad es la principal preocupación de los mexicanos[1]. Esta percepción es producto de la crisis de violencia que afecta a la sociedad desde hace algunos años, debido principalmente a los altos niveles de asesinatos cometidos en el país.

Si bien el repunte de homicidios en el país viene de cinco años atrás, la actual administración federal muestra urgencia por hacer frente al problema. Allí están el despliegue de la Guardia Nacional, la creación de un Nuevo Modelo Policial o la distribución de programas sociales. Con todo, la violencia homicida no deja de cobrar cada vez más vidas y la población de demandar soluciones concretas a este problema.

Contar con un diagnóstico claro del fenómeno homicida debe ser el punto de partida de la estrategia federal: ¿cuál es el nivel de violencia nacional? ¿En dónde se concentran los homicidios? ¿Cuáles son los estados más violentos? ¿Qué tanto ha cambiado en el último sexenio?

A continuación, presentamos un panorama general de la violencia homicida durante el primer semestre del primer año de gobierno de Andrés Manuel López Obrador[2].

La violencia que no cesa

El primer semestre de 2019 alcanzó el número de homicidios más alarmante de los últimos años. Entre enero y junio de este año murieron asesinadas 17 mil 608 víctimas, lo que equivale a una tasa semestral de 14 homicidios por cada 100 mil habitantes. Esto representa un crecimiento de 5.3% con respecto al mismo periodo del año anterior.

Al analizar cada mes comparándolo con el mismo periodo en 2018, se observa que los tres primeros meses de 2019 siguieron con una tendencia al alza. De manera sorpresiva, en abril y mayo ocurrió una reducción en el número de homicidios dolosos, lo cual generó cierto grado de optimismo. Sin embargo, en junio los homicidios dolosos volvieron a crecer y alcanzaron la alarmante cifra de 3 mil 80 homicidios tan sólo en ese mes. Poniéndolo en perspectiva, en junio murieron asesinadas 103 personas en promedio cada día.

 

El panorama estatal

Durante el primer semestre de 2019, casi la mitad de las entidades federativas presentaron una tasa de homicidios por encima de la tasa nacional (14 homicidios por 100 mil habitantes). Los estados más violentos son Colima (46.7), Baja California (37.8), Chihuahua (33.7), Guanajuato (29.1) y Morelos (26.6).

Como se puede observar en el siguiente mapa, la región del noroeste del país presenta graves niveles de violencia homicida. Lo mismo sucede con la región del Bajío (a excepción de Querétaro), que también registró altos niveles de asesinatos durante el primer semestre de 2019. A estas regiones se sumarían los estados de Guerrero, Morelos, Tabasco y Quintana Roo. Sin duda, el gobierno federal debe colaborar estrechamente con los gobiernos de estas entidades para resolver la oleada de homicidios.

Por su parte, los estados que presentaron las tasas más bajas durante el primer semestre de 2019 son Yucatán (0.9), Campeche (3.1), Aguascalientes (3.9) Durango (4.4) y Querétaro (4.6). Todos ellos con tasas muy por debajo del promedio nacional.

 

Pero la violencia es un fenómeno dinámico y, por tanto, es importante destacar a aquellos estados que han logrado reducir los niveles de homicidios en los últimos meses. Al comparar el primer semestre de 2019 con el primer semestre de 2018, identificamos que Baja California Sur tuvo una reducción de 65% en su tasa de homicidios, Nayarit de 63%, Guerrero y Tamaulipas de 30% y Sinaloa de 26%. Se debe realizar un diagnóstico más fino para identificar las causas de la disminución de homicidios en estos estados. ¿Se trata de políticas de seguridad exitosas, presencia de operativos federales, fortalecimiento de capacidades locales o, tal vez, de un reacomodo de grupos criminales?

Por el otro lado, destacan las entidades con mayor incremento de homicidios en el primer semestre de 2019 en relación con el primer semestre de 2018: Sonora (68%), Nuevo León (63%), Morelos (46%), Hidalgo (45%) y Coahuila (41%). A excepción de Morelos, estos estados no presentaron las tasas más altas en 2019, pero es prioritario diseñar estrategias puntuales para que los homicidios no se sigan incrementando en sus territorios.

Si comparamos los primeros semestres de 2017 y 2018, a nivel nacional el crecimiento del número de homicidios fue de 20.1%, mientras que entre 2018 y 2019 el crecimiento fue de 5.5%. Esto se puede ver como un avance, debido a que el crecimiento se ha desacelerado. Pero la realidad estatal es muy variada y mientras la violencia en estados como Nuevo León, Sonora y Coahuila ha pisado el acelerador entre 2018 y 2019, en estados como Nayarit, Guanajuato y Quintana Roo se ha pisado el freno –en estos tres últimos casos, el crecimiento ha sido mucho menor que durante el mismo periodo del año anterior–.

Más homicidios en más municipios

En el ámbito local, identificamos que los cinco municipios (con más de 100 mil habitantes) más violentos del país durante el primer semestre de 2019 son: Manzanillo (COL), con una tasa semestral de 72.2 homicidios por 100 mil habitantes; Playas de Rosarito (BC), con 61.6; Tijuana (BC), con 55.3; Salamanca (GTO), con 52.3, y Silao (GTO), con 50.1. Todos ellos muy por encima del promedio nacional semestral de 14 homicidios por 100 mil habitantes.

 

 

Haciendo un balance de lo ocurrido a lo largo del sexenio pasado, es decir, entre 2013 y 2019, podemos ver que ha habido cambios importantes en cuanto a la violencia homicida en los municipios más poblados del país. Hoy en día, hay 232 municipios con una población mayor a 100 mil habitantes, de los cuales 67 tienen una tasa semestral de homicidios mayor a la nacional, que es de 15 –la cual puede considerarse alta–, 61 tienen una tasa media de entre 7.5 y 15 homicidios por 100 mil y 104 tienen una tasa baja (menor a 7.5).

Los flujos entre las categorías –alta, media y baja– revelan hallazgos interesantes. La categoría de municipios con una tasa de homicidio alta se amplió de 32 a 67 municipios, con 21 municipios que ya pertenecían a esa categoría en 2013. Por su parte, en 24 municipios que estaban en la categoría más baja, la violencia hizo que pasaran a la categoría más alta de homicidios.

De los 67 municipios con alto grado de violencia homicida en 2019, el 15% se localiza en Guanajuato, el 9% en Guerrero y 7% en Jalisco, Morelos y Veracruz respectivamente.

Apuntes finales

El inicio de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador se ha caracterizado por registrar los niveles más altos de asesinatos cometidos en todo el país. Sin embargo, esta crisis de seguridad no se distribuye de manera homogénea en todo el territorio nacional: los estados del noroeste del país y de la zona del Bajío presentan las tasas semestrales de homicidios más altas del país.

A nivel local, podemos observar que existen municipios que desde inicios del sexenio anterior han presentado tasas altas de homicidio y que actualmente aún se encuentran en una crisis de violencia. Tal es el caso de Acapulco (35.3), Temixco (36), Juárez (43.4), Tecomán (44.3), Tijuana (55.3) y Playas de Rosarito (61.6).

En resumen, el gobierno federal enfrenta un reto monumental para pacificar el país. Y no podrá hacerlo sin la colaboración estrecha de los gobiernos estatales, municipales y la sociedad civil. Es prioritario que se diseñen estrategias locales para reducir los homicidios a partir de diagnósticos puntuales, que nos permitan entender las dinámicas y los patrones de este tipo de violencia. De lo contrario, seguiremos rompiendo récords de personas asesinadas en el país.

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[1] ENVIPE, 2018.

[2] Esto significa que dejamos fuera diciembre de 2018, que técnicamente es el primer mes de la nueva administración federal.