Magda Ramírez @magda_geocrime | Nexos

¿Por qué se concentra los robos en ciertas zonas y no en otras?

Una vez que descubrimos las zonas en donde ocurren más robos a transporte público, tenemos que identificar si esta concentración es provocada por factores específicos del lugar, ya sean físicos o sociales. Con base en el análisis espacial exploratorio[1] a nivel AGEB[2], que es un área geoestadística básica, es decir, un conjunto de manzanas, identificamos los siguientes puntos críticos o hot spots de los tres robos analizados:

  

En 2017 los 38 puntos críticos del robo a bordo del metro se concentraban en la colonia Centro, muy cerca de estaciones con gran afluencia como Zócalo, Hidalgo, Pino Suárez y Bellas Artes. Se cometieron 84 robos en estos puntos críticos. Cabe destacar que en esta zona confluyen cuatro líneas del metro: la Línea 1, Línea 3, Línea 8 y Línea 2, y que el promedio de distancia entre cada estación es de 600 metros, es decir, se encuentran más cerca unas de otras que en otras zonas de la ciudad[3].

Con respecto a 2018, contabilizamos 30 puntos críticos que suman 60 robos. En cuanto a su distribución espacial, además de la colonia Centro, hubo una dispersión hacia el sur, específicamente en la estación Tasqueña. El metro Tacubaya dejó de ser un hot spot en 2018 y la estación del metro Pantitlán se mantiene como zona crítica para 2017 y 2018.

En el caso del microbús, en 2017 encontramos 146 puntos críticos que contabilizan 328 robos; su distribución espacial se concentraba principalmente en las fronteras de Iztapalapa e Iztacalco, además de la Calzada Ignacio Zaragoza a la altura de la estación del metro La Paz y en Pantitlán. Para 2018 aumentaron a 151 estas zonas críticas, que sumaron 291 robos. Podemos visualizar claramente que la distribución espacial aumentó en la Calzada Ignacio Zaragoza, desde Canal de San Juan hasta Guelatao, creando así una gran franja que cubre toda la avenida.

Finalmente, en el robo a bordo de taxi se contabilizaron 39 hot spots para ambos años. Suman 47 robos en 2017 y 49 robos en 2018. Existen 5 AGEB que repiten valores altos de robo para ambos años, tres de ellos se ubican en la colonia Roma Norte, uno en la Zona Rosa y uno más en La Lagunilla.

Esto resulta razonable ya que ante la imposibilidad tanto de los conductores como de los pasajeros para huir mientras transitan sobre (o por debajo) de un puente vehicular, así como la limitada vigilancia de autoridades en estas zonas, en algunos casos  limítrofes con el Estado de México, los delincuentes se encuentran con mayores oportunidades para cometer el asalto.

Los ocho puentes del delito

Gracias al análisis estadístico, detectamos ocho puentes en donde las autoridades deberían focalizar sus recursos policiales y así reducir el robo a transporte público.

  • Puente que une la Calzada Ignacio Zaragoza y la autopista México-Puebla
  • Puente que cruza el Anillo Periférico sobre la calzada Ignacio Zaragoza
  • Puente de avenida Río Churubusco que cruza el Eje 3 Oriente
  • Puente de avenida Río Churubusco que cruza Avenida Canal de Apatlaco
  • Puente de Eje 5 sur (Purísima) que cruza Eje 3 oriente (Francisco del Paso y Troncoso)
  • Puente de Avenida Canal de Apatlaco, que cruza con el Eje 3 oriente (Francisco del Paso y Troncoso)
  • Puente de Canal de Tezontle que cruza con el Eje 3 oriente (Francisco del paso y Troncoso)
  • Puente del Eje 4 (Plutarco Elías Calles con el Eje 3 oriente (Francisco del Paso y Troncoso)

Estos puentes comparten características urbanas. Por ejemplo, los ocho hot spots se ubican al oriente de la ciudad; seis en la Alcaldía Iztapalapa y dos en la Alcaldía Iztacalco. Todos comparten el mismo atributo de cercanía con las estaciones del metro de la Línea A y de la Línea 8, es decir, se encuentran justo en la intersección del Eje 3 con las siguientes estaciones del metro: Coyuya, Iztacalco, Apatlaco y Aculco. En el caso de la Calzada Ignacio Zaragoza, se cruza con las estaciones del metro Canal de San Juan y Santa Martha.

Además, cinco de estos ocho puntos críticos se concentran en la frontera entre Iztacalco e Iztapalapa. Las fronteras tienden a ser espacios que cuentan con una menor presencia policial –y mayor proporción de violencia–, principalmente por razones sociodemográficas y de proximidad[8].También son zonas que registran problemas sociales, como pobreza, mayor índice de mortalidad, hacinamiento[9], entre otras.

Lección: reducir el crimen y dificultar su oportunidad

En días pasados, el Secretario de Seguridad Ciudadana, Jesús Orta Martínez, anunció que para combatir el robo viajarán tres mil policías encubiertos y armados a través de 36 rutas del transporte público. Ésta puede ser una buena práctica para disuadir el delito. No obstante, como hemos presentado en este ejercicio, también es importante atender los puntos específicos donde el delito se presenta con mayor frecuencia.

La información georrefereciada puede ser empleada para obtener mayores detalles sobre un tipo de crimen. Provee insumos que pueden ayudar a orientar las decisiones de política pública, como la que ha tomado el titular de la Secretaría de Seguridad de la CDMX.

Con la información analizada, recomendamos que el gobierno de la Ciudad de México lleve a cabo las siguientes acciones:

  • Con base en el análisis georreferenciado, se deben diseñar estrategias e intervenciones adecuadas para atender las dinámicas de los hot spots. Estas no deben ir únicamente encaminadas a incrementar la presencia policial, sino que deben avanzar hacia la operación de programas que atiendan las condiciones urbanas que dificulten la oportunidad criminal.

Con información desagregada y georrefenciada, las autoridades capitalinas pueden diseñar estrategias hechas a la medida para disminuir los robos en el transporte público. Con este tipo de enfoques, no será necesario tener un policía en cada una de las 36 rutas de la ciudad, cuando podemos tener presencia policial y otro tipo de programas en los puntos donde se cometen más robos. Podemos obtener muchas otras lecciones, que abordaremos en su momento.

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[1] Los análisis exploratorios fueron Índices de autocorrelación global y local para cada uno de los delitos.

[3] En la Línea 12, mejor conocida como Dorada y que se encuentra al sur de la ciudad, el promedio de distancia entre estación es de dos kilómetros.

[4] Es la prueba de análisis exploratorio que nos indica si un fenómeno tiende a la concentración o a la dispersión; para esto toma en cuenta a sus áreas vecinas. Los valores van de 0 a 1. Mientras más cercano esté el índice de 1, quiere decir que tiende a concentrarse.  Este supuesto tiene sus orígenes en la primera ley de geografía que dice: “Todas las cosas se encuentran relacionadas entre sí, pero las cosas más cercanas están más relacionadas que las distantes” (Tobler 1970).

[5] Los índices de autocorrelación espacial univariada mostraron los siguientes resultados: Robo a microbús 0.34, Metro 0.15, Taxi, 0.06.

[6] Las variables que se utilizaron de manera exploratoria son: densidad de bares, estaciones con correspondencia, avenidas principales, la ubicación de los CETRAM, entre otras.

[7] Mostró resultados bivariados de autocorrelación espacial de 0.56, es decir, tiende a concentrarse.

[8] Reuter, P. (2009), “Systemic Violence in Drug Markets”. Crime, Law and Social Change.

[9] La Alcaldía Iztapalapa es la que concentra mayor número de personas en pobreza: 727,128 (CONEVAL, 2010)