Alan López (@alanfabian07), Maximilian Holst (@mxholst) y Magda Ramírez (@magda_geocrime)

La violencia letal en Guerrero empieza a mostrar una tendencia a la baja en los últimos meses —con 187 víctimas de homicidio doloso registradas en octubre de 2018, el número más bajo en la entidad desde febrero de 2017—. A pesar de ello, la tasa de personas asesinadas es una de las más altas del país, superando en 195% la tasa nacional.

 

De los 58 municipios que tiene el estado de Guerrero, aquellos con la tasa más alta de homicidios por 100 mil habitantes fueron:

Los siguientes mapas muestran la distribución geográfica de las zonas con mayor afectación delictiva en términos de su tasa de homicidio por 100 mil habitantes:

Como se puede apreciar en las gráficas, los asesinatos se han mantenido a niveles altos en ciertos municipios: Acapulco, Coyuca de Benítez, Chilpancingo de los Bravo, Chilapa de Álvarez, Iguala, Ometepec. Los mapas también revelan que los asesinatos se han propagado entorno a las ciudades mencionadas, haciendo cúmulos de violencia. Esto se observa a lo largo de la costa de guerrero y en la zona cercana a Iguala en el norte del estado.

Los municipios que experimentaron el incremento más grande en su tasa de homicidios entre 2017 y 2018 fueron: Tlapehuala (+299.0%), Petatlán (+210.2%), Tlalchapa (+200.5%), Acatepec (+197.7%), Tepecoacuilco de Trujano (+159.6%), Azoyú (+59.6%), La Unión de Isidoro Montes de Oca (+53.5%).

Por otro lado, los municipios guerrerenses más poblados que han logrado reducir su tasa de homicidios por 100 mil habitantes entre 2017 y 2018 son: Chilapa de Álvarez (-42.4%), Coyuca de Benítez (-35.1%), Técpan de Galeana (-54.0%), Atoyac de Álvarez (-44.3%), San Marcos (-80.1%), Tixtla de Guerrero (-68.8%), Ajuchitlán del Progreso (-47.8%), Huitzuco de los Figueroa (-50.3%), Pungarabato (-57.3). Estos municipios son en parte responsables de la caída en el número de homicidios que se observa a nivel estatal.

¿Cuáles son las capacidades y los recursos con los que cuentan las instituciones de seguridad del estado para contener el crecimiento y sostener la disminución? Las dos herramientas básicas con las que cuenta un Estado para atender estos problemas son el trabajo policial y la procuración e implementación de justicia. Veamos cuáles son los retos que enfrenta Guerreo en trabajo policial.

De acuerdo a la Encuesta Nacional de Estándares y Capacitación Profesional Policial (ENECAP) 2017, en Guerrero hay 10,429 policías, que corresponden a una tasa de 0.9 por cada mil habitantes. Los policías de la entidad se distribuyen de la siguiente manera:

De acuerdo con el modelo óptimo de la función policial, que brinda información sobre la policía preventiva estatal, Guerrero presenta un déficit en cuanto al número de elementos policiales. La entidad tendría que duplicar el número de oficiales para poder alcanzar el estándar nacional mínimo de 1.8 policías por cada mil habitantes. Actualmente Guerrero apenas llega a 0.9 policías por cada mil habitantes, lo cual está por debajo del promedio nacional de 1.1.

La formación de los policías es central para un desempeño efectivo de sus funciones. En este ámbito hay diferencias importantes en el estado. Sólo 2 de cada 10 policías cuentan con educación superior.

Además, sólo el 68% de los policías en Guerrero recibió algún tipo de formación inicial. Esto contrasta con el porcentaje de formación a nivel nacional que es de 80.1%. De los policías con formación, el 10.9% tuvo menos de un mes de capacitación; el 86.9%, de uno a seis meses; y el 2%, más de seis meses.

Las condiciones laborales de los policías son extremas. El promedio de horas trabajadas a la semana por los policías en Guerrero alcanza las 81.4 horas, dato que está por encima de la media nacional de 70 horas a la semana. Entre las corporaciones policiales, los policías municipales gozan de un poco más de tiempo libre con 69.1 horas trabajadas a la semana, mientras que los policías estatales trabajan 93.7 horas.

Los elementos preventivos estatales de Guerrero ganan en promedio $10,750 pesos. Este salario es 8.2% mayor que el de la media nacional de $9,933 pesos.[1] Sin embargo, hay que recordar que este salario es un promedio, lo cual indica que hay un número importante de oficiales que tiene un salario menor. De igual manera es importante recalcar que las policías estatales usualmente están mejor pagadas que las municipales.

De acuerdo a la Encuesta Nacional de Estándares y Capacitación Profesional Policial (ENECAP) 2017, en Guerrero, 82.7% de los policías considera que sus superiores presentan conductas inadecuadas o ilegales que podrían reportarse o denunciarse (a nivel nacional esta cifra es de 78.1%). En cambio un 88.1% de los policías en Guerrero piensa lo mismo de sus compañeros (a nivel nacional son 86.3%).

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Ser policía en México no es fácil y resulta aún más difícil serlo en Guerrero: falta personal, las jornadas son extremadamente largas, los sueldos son bajos, hay conductas denunciables al interior de las corporaciones, etc. Con esta debilidad institucional, resulta sumamente complicado atender de manera eficiente el problema de violencia que se vive en el estado. En este sentido, el gobierno entrante tendría que reformular algunos elementos del Plan de Paz y Seguridad para atender este tipo de contextos. La Guardia Nacional o los programas sociales no alcanzarán para remontar años de debilidad institucional en estados como Guerrero.

[1] SEGOB, Modelo Óptimo de la Función Policial, 31 de julio de 2018

 

Infografía completa aquí.